En el presente artículo nos centraremos en determinados aspectos relacionados con el desarrollo de empresas y negocios en Cuba, tales como los instrumentos jurídicos a través de los cuales se puede desarrollar esta inversión y las distintas fiscalidades de que puede ser objeto la referida actividad inversora en función del vehículo utilizado para su desarrollo.

Ya hemos mencionado anteriormente el favorable ambiente de negocios existente en Cuba consecuencia de la aprobación de la Ley No. 118 de Inversión Extranjera y sus normas complementarias. La Ley No. 118 establece las modalidades que pueden adoptar los negocios con inversión extranjera. Estas modalidades son:

I) Empresa mixta, entendida como la compañía mercantil cubana que adopta la forma de sociedad anónima por acciones nominativas en la que participan como accionistas uno o más inversionistas nacionales y uno o más inversionistas extranjeros.

II) Contratos de asociación económica internacional, en virtud de los cuales se produce la unión de inversionistas nacionales y extranjeros dentro del territorio nacional para la producción de bienes, la prestación de servicios o ambos, con finalidad lucrativa, que comprende las empresas mixtas y los contratos de asociación económica internacional. Comprende, entre otros: los contratos para la administración hotelera, productiva o de servicios, los contratos para la prestación de servicios profesionales, los contratos a riesgo para la exploración de recursos naturales no renovables, para la construcción y la producción agrícola.

III) Empresas de capital totalmente extranjero. En ellas el inversionista extranjero puede establecerse dentro del territorio nacional como:

  1. Persona natural actuando por sí mismo;
  2. Persona jurídica constituyendo una filial cubana de la entidad extranjera de la que es propietario;
  3. Persona jurídica estableciendo una sucursal de una entidad extranjera.

En lo que respecta a la fiscalidad aplicable a las empresas mixtas y a algunos contratos de asociación económicos, partiremos de las previsiones contenidas en la Ley no. 113 del Sistema Tributario, de aplicación general, para posteriormente referirnos a las consideraciones propias del régimen especial previsto por la Ley 118 para los supuestos de inversión extranjera y las previsiones particulares aplicables a aquellos que se acojan al régimen especial de la Zona Especial de Desarrollo Mariel.

Así, el régimen de aplicación general previsto por la Ley no. 113 del Sistema Tributario prevé el impuesto sobre utilidades del 35% que puede elevarse hasta el 50%; el impuesto por la utilización de la fuerza de trabajo ha experimentado una reducción desde el 20% hasta el 5% actual; el impuesto de contribución al desarrollo local es marcado gradualmente por la ley anual de presupuestos, al igual que el impuesto por utilización de recursos naturales; el impuesto sobre las ventas o servicios es del 2% para ventas mayoristas y 10% sobre servicios; el impuesto sobre ingresos personales a socios o partes es del 15%; y por último, será aplicable, en su caso, el Arancel de Aduanas.

Por su parte, el privilegiado régimen propio de la Ley no. 118 y de la ZED Mariel queda reflejado en las siguientes ventajas fiscales:

  • Impuesto sobre utilidades: 0% durante un periodo de 8 años o excepcionalmente superior, y 15% con posterioridad según Ley no. 118; 0% durante un periodo de 10 años o excepcionalmente superior, y 12% con posterioridad como régimen propio de la ZED Mariel.
  • Impuesto por utilización de la fuerza de trabajo: exento según el régimen de la Ley no. 118 y para la ZED Mariel.
  • Impuesto de contribución al desarrollo social: 0% durante la recuperación de la inversión según la Ley no. 118, y exento para la ZED Mariel.
  • Impuesto sobre ventas o servicios: 0% durante el primer año en ambos casos, posteriormente bonificación del 50% según Ley no. 118, y tipo del 1% para la ZED Mariel.
  • Impuesto sobre ingresos personales a socios o partes: exento en ambos casos.
  • Impuesto por la utilización de recursos naturales: bonificación del 50% durante la recuperación de la inversión en ambos casos.
  • Impuesto aduanero: exento durante el proceso inversionista según el régimen de la Ley no. 118, y exento en lo relativo a medios, equipos y bienes del proceso inversionista en el régimen propio de la ZED Mariel.

Por último, haremos mención de la fiscalidad en el caso de empresas de capital totalmente extranjero. Para estas entidades se establece un impuesto sobre utilidades de entre el 35 y el 50%, impuesto sobre la fuerza de trabajo del 5%, impuesto sobre las ventas del 5% para ventas mayoristas y 10% para ventas minoristas, impuesto de servicios del 10%, con respecto al impuesto ambiental y el de contribución territorial, ambos se establecen gradualmente por la ley anual presupuestaria, siendo también aplicable el Arancel de Aduanas.

De lo expuesto resulta nítidamente los beneficios resultantes del régimen previsto por la Ley no. 118, así como el aplicable en la Zona de Especial Desarrollo Mariel.