El Acuerdo de Asociación entre Centroamérica y la Unión Europea constituye el instrumento básico a tener en cuenta dentro de la dimensión latinoamericana de la política comercial de la Unión Europea (UE). Esta perspectiva de la política comunitaria se desarrolló a partir de 1999 con la celebración de la primera Cumbre Birregional celebrada en Río de Janeiro (Brasil), en la que se lanzó la Asociación Estratégica UE-América Latina.

La negociación del Acuerdo se llevó a cabo en 8 Rondas de Negociación, desde la primera, celebrada en octubre de 2007, hasta la Ronda de Cierre, que se realizó en Madrid en mayo de 2010, en el marco de la VI Cumbre Unión Europea-América Central. El Acuerdo de Asociación fue firmado en Tegucigalpa, Honduras, en junio de 2012, en el marco de la XXXIX Cumbre de Jefes de Estado y de Gobierno del Sistema de la Integración Centroamericana.

El Acuerdo de Asociación UE-CA se asienta en tres pilares:

  • Diálogo político: Democracia y derechos humanos, gobernabilidad, igualdad de género, cambio climático y desarrollo sostenible, lucha contra el tráfico de drogas y armas, corrupción, crimen organizado.
  • Cooperación: Ayuda financiera y técnica de la Unión Europea en Centroamérica.
  • Comercial: Establecimiento gradual de una zona de libre comercio UE-CA para la diversificación de las exportaciones y desarrollo de las inversiones.

El Pilar Comercial entró en vigor el 1 de agosto de 2013 en Honduras, Nicaragua y Panamá; el 1 de octubre de 2013 en Costa Rica y El Salvador; y el 1 de diciembre de 2013 en Guatemala.

El Pilar Político y el de Cooperación todavía no han entrado en vigor. En su lugar, está en vigor desde mayo 2014 el Acuerdo de Diálogo Político y Cooperación (ADPC) como instrumento transitorio hasta que el Acuerdo de Asociación UE-CA sea ratificado por todos los Parlamentos nacionales.

La firma del Acuerdo de Asociación ha supuesto importantes beneficios. Nos referiremos a los principales distinguiendo tres ámbitos: el acceso al mercado de los bienes, servicios y compras públicas.

En lo relativo al acceso al mercado de los bienes, se establecen beneficios referidos a los ámbitos de la agricultura, pesca e industria.

Respecto a la agricultura, las exportaciones de la UE a CA se liberalizan completamente. Para España tiene especial importancia la liberalización inmediata del vino y del aceite de oliva. Como excepciones a estas liberalizaciones podemos señalar: leche en polvo, queso, jamón y algunas bebidas alcohólicas como cerveza, vodka y whisky (este último sí liberalizado en Panamá). Por su parte, las exportaciones de CA a la UE se liberalizan completamente, con la excepción de los siguientes productos: plátano, azúcar, arroz, vacuno y ron.

En cuanto a la pesca, el 78% de las exportaciones de la UE a CA quedan libres de arancel y en 10 años se llegará al 100%. En cuanto al flujo comercial inverso, las exportaciones de CA a la UE se liberalizan completamente.

Con referencia a la industria, el 69% de las exportaciones de la UE a CA quedan libres de arancel, porcentaje que se incrementará hasta el 95% en 10 años y en 15 años se llegará al 100%. Al mismo tiempo se establece que el 99% de las exportaciones de CA a la UE quedan sin arancel.

En lo relativo al acceso al mercado de servicios, se establecen diversas medidas que tienen como objetivo la obtención de buenos resultados en servicios empresariales, de ingeniería, telecomunicaciones y transporte marítimo internacional. En este sentido, se establece la libertad de proveer servicios entre distintos países, p.ej., a través de Internet. Para las inversiones se garantiza un entorno seguro, transparente, no discriminatorio y predecible, y se liberalizan pagos corrientes y movimientos de capital.

También se contienen disposiciones concretas para proveedores específicos. Los proveedores de servicios informáticos de la UE podrán establecerse y operar a través de las distintas fronteras. En telecomunicaciones, las condiciones de acceso al mercado se han visto suavizadas. Además, los operadores de satélites de UE podrán proveer servicios de teléfono y televisión a través de las distintas fronteras. Por su parte, los proveedores de servicios financieros de la UE tienen derecho a operar en una gama más amplia de servicios financieros y se les permitirá establecer sucursales. En el sector del transporte los proveedores se beneficiarán de los compromisos de acceso al mercado y del derecho de establecimiento. Finalmente, las agencias de viajes y turoperadores de la UE podrán establecerse en Costa Rica y los proveedores de servicios para hostelería podrán establecerse en Panamá.

Con respecto a las compras públicas, los compromisos difieren en función del grado de desarrollo económico y ambición de cada país (mayor en Costa Rica, menor en Nicaragua y Honduras). Lo acordado es similar a lo incluido en CAFTA y en el Acuerdo de Libre Comercio (ALC) Estados Unidos-Panamá. En este sentido, se establece un compromiso de trato nacional para acceder a licitaciones.

Por último, es preciso destacar que el acuerdo también contiene disposiciones relativas a: protección de los Derechos de Propiedad Intelectual e Indicaciones Geográficas (IG), con protección efectiva para 114 IG de las que 30 son de España; compromisos en facilitación comercial, normas sanitarias y fitosanitarias, y eliminación de barreras técnicas al comercio; y disposiciones para garantizar la competencia, mecanismos de solución de diferencias y de mediación para barreras no arancelarias.