El contrato de franquicia, es un contrato atípico ya que en la actualidad no se encuentra regulado por una ley en específico, sin embargo, el artículo 62 de la Ley 7/1996, de 15 de enero, de ordenación del comercio minorista le define de la siguiente forma:

“La actividad comercial en régimen de franquicia es la que se lleva a efecto en virtud de un acuerdo o contrato por el que una empresa denominada franquiciadora, cede a otra, denominada franquiciada el derecho a la explotación de un sistema propio de comercialización de productos o servicios.”

En relación al desarrollo e inicio de la actividad, es importante cumplir con los requisitos establecidos en la Ley de Comercio Minorista, porque debemos tomar en cuenta que el incumplimiento de alguno de estos requisitos puede implicar importantes problemas jurídicos.

  1. Toda persona física o jurídica que pretenda constituirse como franquiciador, en el plazo de 3 meses a contar desde el inicio de la actividad deberá comunicarlo al Registro de Franquiciadores.
  2. Las personas jurídicas pertenecientes a terceros países y no constituidas en España, deberán comunicar la actividad al Ministerio de Industria, Turismo y Comercio en el plazo de tres meses desde el inicio de sus operaciones.
  3. El franquiciador tiene obligación de entregar al franquiciado toda la información sobre los datos principales de identificación del franquiciador, descripción del sector de actividad del negocio objeto de franquicia, contenido y características de la franquicia y de su explotación, estructura y extensión de la red y elementos esenciales del acuerdo de franquicia mínimo veinte días antes de la firma del contrato o precontrato.

Los elementos esenciales del contrato de franquicia y sin los cuales la actividad no sería considerada una franquicia son los siguientes:

  1. Marca: El franquiciador deberá permitir y facilitar al franquiciado el uso y explotación de la denominación, simbología, logo, derechos de propiedad intelectual o industrial, a fin de que exista una misma imagen y representación corporativa en todos los establecimientos.
  2. Know How o Saber Hacer: Cuando el franquiciador vende una franquicia, está vendiendo un modelo de negocio que implica la transmisión/traspaso de un conjunto de conocimientos técnicos y prácticos que permitirán al franquiciado explotar adecuadamente la franquicia y rentabilizarla. Dicho Know How o Saber Hacer debe estar conformado por un conjunto de técnicas e información exclusiva, secreta y específica de la franquicia.
  3. Formación continua: El franquiciador debe prestar asesoramiento y formación continuada en todos los aspectos técnicos, comerciales y publicitarios de la franquicia, mientras el contrato esté en vigor.

Cláusulas principales del contrato de franquicia:

Los contratos de franquicia por lo general, no son susceptibles de negociación entre las partes, ya que el franquiciador previamente ha preparado un contrato que aplicará a todos los franquiciados, sin embargo, en función de lo consolidada o no que esté la franquicia existirán mayores o menores posibilidades de negociar las estipulaciones contenidas en el acuerdo.

No obstante, a pesar de que el clausulado del contrato es extenso, y de que en muchos casos hay poco margen de negociación, las estipulaciones principales y que debemos asesorarnos bien antes de firmar, serían las siguientes:

  1. Transferencia del Know How.
  2. Precios y pagos.
  3. Territorio asignado al franquiciado.
  4. Exclusividad.
  5. Desarrollo y ejecución Formación.
  6. Duración del contrato.
  7. Jurisdicción aplicable.
  8. Terminación del contrato.